DESDE QUE PARTISTE
Desde que partiste,
vago en paz.
Me abismo, buscando
tus cenizas en el mar,
eternas.
Ante mis
minúsculos ojos,
te diluyes en el océano,
azul y profundo,
como te definen
en los libros de geografía,
que intentan acotar
lo infinito,
lo inefable.
Pero, para mí, eres luz,
que me guía
como un faro,
cuando un barco va
hacia la deriva.
La rosa de los vientos
me llevará hacia ti.
Lo sé.